Mendoza, una ciudad tranquila, a las 16:00 de la tarde, demasiado tranquila. Y no me extraña. Llegué y el calor era abrasador, la gente no sale a esa hora. Rápidamente chanclas, bermudas, manga corta y gafas de sol. Mucho mejor que hacía un par de noches a 3ºC en el camping. La primera impresión es que era una ciudad muy contaminada ya que no paraba de beber y notaba la boca seca continuamente, como si no parara de tragar polvo. Pero no. Es el calor. Curiosas son también las acequias y canales que transportan agua por todas las calles de la ciudad. El agua viene de un rio y una presa cercana y sirve para regar los árboles y para recoger el agua de lluvia. Hay zonas tapadas y zonas que no, abiertas, expuestas a que cualquiera pueda caer. No sé si es habitual que hayan accidentes en las acequias o canales, pero en Barcelona seguro serían muchos. El primer día visita al centro de la ciudad, plazas desiertas mucho sol, y alguna que otra foto.
Es una región vinícola donde crece el malbec, un tipo de uva con la que se hace el vino de Mendoza. Aquí mucha gente posee bodegas o trabaja en alguna de ellas. Alquilé una bici y me puse en marcha de la ruta del vino. Durante todo el día pedaleas en busca de bodegas donde tras un tour explicándote cómo se elabora el vino, los tipos y todas esas cosas, te hacen una degustación. En algunos sitios gratis y en otros pagando algo. Paré en uno que incluso hacían aceite y probabas diferentes tipos de aceites, aceitunas y algún licor casero que otro. Entre ellos el Absenta. Me preguntaron si sabía qué era y si me gustaba. Aficionados. Del grupo que éramos nadie excepto yo lo probó. Bastante bien.
Después bodega tras bodega probando vinos. A mi que el vino tampoco me emociona…peo bueno la taja en bici fue curiosa. A medida que me deshidrataba en bici, paraba para otra degustación.
En Mendoza viven Chicho y Juan, que me sacaron a conocer la noche de Mendoza tras un impresionante asadito en casa de Chicho que Juan se curró. Sin palabras. Después a un boliche y desayuno un cuarto de libra con queso. Un clásico. Sólo de agradecimiento por tratarme tan bien durante los días que he estado aquí.
1 comentarios:
entre asaditos, birras, catas de vino y demas....vas a volver hecho un tocino. jajaja
Publicar un comentario